martes, 17 de octubre de 2017

LA CRÍTICA. Annabelle: Creation

La muñeca en el armario
Puede que suene un poco drástico, pero hay filmes que jamás deberían ver la luz. Especialmente aquellos que tratan sin demasiada suerte de subirse al caballo del éxito de algún otro producto mega taquillero. Igual es también demasiado drástico meter a “Annabelle” en este grupo, principalmente porque tampoco es que para un servidor fuera una película deleznable.

Pero si en algo coincidía es en que era un trabajo menor, a años luz de aquel “Expediente Warren: El conjuro” de cuyo universo creativo pretendía formar parte. Un intento frustrado de expansión que convertía la atractiva temática en algo banal, ya visto, soso y con poca sustancia, y que hacía plantearse si no hubiera sido mejor mantener encerrada a la célebre muñeca en el armario.

No es que “Annabelle: Creation” descubra la pólvora ni rompa moldes, pero por lo menos ayuda a resarcirse de las calamidades de su predecesora. O será por eso de que sale victoriosa cuando se las compara. Sea como fuere, lo que queda es una cinta entretenida, que no trata al espectador como un idiota, repleta de tópicos del género pero utilizados con bastante inteligencia, una mejor puesta en escena y un desarrollo que no invita al bostezo.


Por el camino, la triste pero agradecida pérdida de identidad de su responsable, un David F. Sandberg que no abusa de las manías de realización que le han hecho famoso –es decir, repetir una situación que acaba en el susto de turno-, apostando más por el terror clásico y efectivo. Mejora de paso el resultado de aquella ópera prima, “Nunca apagues la luz”, que suponía un catálogo de lo que no debe ser una propuesta de terror. Eso sí, a costa de activar el piloto automático y venderse en cierto modo a la industria del entretenimiento.


Pero en general, la sensación que sigue dejando esta precuela de la precuela es la de que las muñecas diabólicas ya no son lo que eran, de que los tiempos del mejor Chucky –el de los 90, para entendernos- quedaron atrás, y de que seguimos estando ante una muestra de que la idea original, aquella con la que James Wan nos aterrorizara hace unos pocos años, no es que dé demasiado de sí. Al menos no en las manos erróneas. Y en ese sentido, mejor volver a dejar a la muñeca en el armario.

A favor: la apuesta de su director por un terror clásico y efectivo

En contra: sigue sin estar a la altura de la idea original, y no ofrece nada nuevo salvo efectividad

Calificación ***
Merece la pena

domingo, 15 de octubre de 2017

TAQUILLA USA. "Happy Death Day" aterroriza y sorprende en su estreno

O quizá no deberíamos hablar de sorpresa. Porque las producciones de Jason Blum son sinónimo de rentabilidad, y en el caso que nos ocupa, ha venido acompañada de críticas de lo más decentes. Posiblemente sea más anecdótico el hecho de que el presente fin de semana se ha acercado en su total a lo recaudado hace una semana, pero con la diferencia de no tener un estreno tan potente como el de “Blade Runner 2049”, lo cual sigue diciendo mucho sobre los discretos datos del film de Denis Villeneuve.

Así las cosas, Happy Death Day rompe las previsiones con unos extraordinarios 26 millones de $, lo que la acerca a los recientes datos de las exitosas “Get Out” o “The Visit”. Seguramente acabe sus días en torno a lo logrado por esta última, 65 millones de $, dado que no tiene el aura de fenómeno de la segunda, pero así y todo será un formidable dato para esta producción de apenas 5 millones de $.

El otro estreno grande del fin de semana, la cinta de acción con Jackie Chan y Pierce Brosnan titulada The Foreigner, entra ligeramente por encima de lo esperado con sus buenos 12 millones de $. La crítica no la adora, pero tiene cuerda suficiente para al menos igualar su presupuesto de 35 millones de $. Aunque para ella no es problema, pues su total mundial es ya de 101 millones de $, gracias al éxito cosechado en China.

No corren la misma suerte en cifras Marshall y Professor Marston & The Wonder Women, que pese a haber entusiasmado a la crítica no entran en el top 10 y se conforman con 3 millones de $ y 737.000$, respectivamente. Seguramente no ha sido buena idea lanzarlas con tantas copias. En el extremo opuesto en cuanto a críticas tenemos la película dirigida por Andy Serkis Breathe, con Andrew Garfield, que tampoco entusiasma a la audiencia y en cuatro salas recauda 26.254$.

En los mantenimientos, las miradas se centran en torno a Blade Runner 2049. Parece confirmarse que el público no le da el visto bueno pese a las estupendas críticas que ha cosechado, y tras su flojo estreno cae un 53% y amasa en diez días tan sólo 60 millones de $. Un dato de lo más débil para una producción de estas características, que en todo el mundo este fin de semana ha igualado su presupuesto de 150 millones de $. Lo tendrá difícil para lograr ser rentable si no mejora su recaudación local.

Por último, mejoran este fin de semana el drama R The Florida Project, con Willem Dafoe, y de nuevo la animada Loving Vincent, la primera acercándose al top 10 con 401.141$ en diez días, y la segunda con 738.160$ en cuatro semanas.

Fuente: Box Office Mojo 

domingo, 8 de octubre de 2017

TAQUILLA USA. "Blade Runner 2049" decepciona en su estreno USA

Todo parecía indicar que éste sería el fin de semana en el que la taquilla USA despegaría definitivamente, pero al final no ha ocurrido así, especialmente debido a un estreno que no ha acabado de brillar con la fuerza esperada.

Blade Runner 2049 venía alabada por la crítica y parte de un público selecto que ya la había visto, pero ha acabado decepcionando en su debut USA. Las previsiones la colocaban en torno a los 50 millones de $, incluso más, pero se ha acabado conformando con unos irrisorios 31 millones de $, escasos para una producción de 150 millones de $ que ha levantado tanto hype, y que ha sido tan encumbrada incluso antes de su estreno en salas. A nivel internacional, eso sí, cumple, con 50 millones de $ recaudados en poco más de sesenta mercados.

No obstante, este flojo comienzo no debería pillar desprevenido a nadie. Estamos ante la secuela de un film que, aunque sea de culto, nunca fue un imán para la taquilla, ni en su momento ni en ninguno de sus reestrenos. Y su secuela, con su tono pausado y crepuscular, no ha sido menos. Un film difícil de vender a las masas ávidas de blockbusters, que sudará incluso para llegar a los 100 millones de $.

El otro estreno destacado de la semana, la aventura de supervivencia The Mountain Between Us, con Idris Elba y Kate Winslet, no llega respaldada por la crítica, y su segunda posición con 10 millones de $ sí que supera las expectativas. Ha costado 35 millones de $, una cifra fácil de rentabilizar. Cumple también My Little Pony: The Movie, con 8,3 millones de $ en cuarta plaza.

En el ámbito limitado, el drama R The Florida Project sorprende con 153.342$ en cuatro salas, consiguiendo la mejor media por copia de la cartelera. La crítica también está de su parte.

En los mantenimientos, It y Kingsman: The Golden Circle completan el top 5. La primera alcanza ya los 304 millones de $, convertida ya en la cinta de terror más taquillera de la historia en Estados Unidos –si no ajustamos el precio de la entrada a la inflación-, mientras que en todo el globo amasa 603 millones de $. La segunda, en cambio, se está quedando corta en suelo USA con sus 79 millones de $, y le costará llegar a los 100 millones. En todo el mundo la cosa le va mejor gracias a sus 253 millones de $, aún lejos de la primera.

Por último, Victoria & Abdul aumenta salas y con ello su recaudación, saltando al octavo puesto con 6 millones de $. En todo el mundo, 30 millones de $ para esta producción británica que podría suponer la próxima nominación al Oscar para Judi Dench.

Fuente: Box Office Mojo

sábado, 7 de octubre de 2017

LA CRÍTICA. Blade Runner 2049

Ángeles en el paraíso
“Blade Runner” siempre ha sido lo que el tiempo ha hecho de ella. De su leyenda más que del film en sí mismo. Una indiscutible joya, por supuesto, pero beneficiada por el paso de los años, por las múltiples relecturas y versiones, por los oníricos unicornios capaces de cambiar todo su significado, y porque por aquella época no se había visto nada igual. Bien contada, pero con una trama de lo más simple.

Su esperada secuela no puede beneficiarse de ese factor temporal. Muchas lágrimas bajo la lluvia se han derramado desde el estreno de su predecesora, demasiadas odiseas científico-tecnológicas hemos disfrutado –o padecido-, muchas de ellas deudoras de la obra maestra de Ridley Scott. La nueva entrega no puede aspirar a sorprender en ese sentido, y aún tiene mucho camino que recorrer para ganarse el título de clásico del séptimo arte.

Sin embargo, “Blade Runner 2049” logra algo que es casi imposible. Consigue durante su abultado metraje –quizá demasiado abultado, todo hay que decirlo- no caer en el ridículo, no palidecer frente a su referente, lo cual era su mayor desafío. Porque esta película no es más que una expansión del universo creado por Philip K. Dick e inmortalizado por el talento de sus adaptadores cinematográficos, una propuesta en un proceso evolutivo tan claro y lógico como el de sus replicantes, o como el de la evocadora banda sonora de Hans Zimmer y Benjamin Wallfisch, una extensión del score de Vangelis.


Lo demás, pues una trama de lo más sencilla servida con aparente complejidad, estética cyberpunk tuneada por la mano maestra de Roger Deakins, y el saber hacer de un cineasta con tanto pulso narrativo como Denis Villeneuve, que hace primar el ritmo pausado sobre el espectáculo, pero con el suficiente nervio como para no caer en el hastío. Un Villeneuve pasado por el filtro comercial –su guión tan masticado es quizá el precio que ha tenido que pagar en el salto-, que no imita esquemas, haciendo suyo este vasto universo creativo.


Y es que no se puede replicar una joya. Sería un tremendo error. Pese a las facilonas decisiones e inevitables huecos argumentales, “Blade Runner” es un entidad propia capaz de sobrevivir por sí misma, independiente de sus progenitores, y una nueva ocasión para explorar lo que nos hace humanos, que no es más que la capacidad de decidir. De manera extendida, expandida, en pleno proceso evolutivo. Un nuevo ángel en el paraíso con el que deleitarnos.

A favor: Villeneuve haciendo suyo el universo “Blade Runner”, la fotografía y su capacidad para evolucionar y tener entidad propia
En contra: su exceso de metraje y el filtro comercial de su director

Calificación ****
No se la pierda

miércoles, 4 de octubre de 2017

LA CRÍTICA. El juego de Gerald

Eres más pequeño de lo que recordaba
No es fácil escribir sobre un film como “El juego de Gerald”. No lo es por su proximidad con la exitosa “It” de Andy Muschietti, una cinta que reúne todas las constantes de la obra de Stephen King como pocas producciones hollywoodienses hasta ahora. Y no hablo de su proximidad temporal, en un año que está siendo todo un trampolín para el reconocimiento del escritor de “El resplandor” o “Misery”. Como si lo necesitase a estas alturas.

No es fácil escribir sobre ella porque es muy sencillo caer en la repetición. “El juego de Gerald” plantea una trama de lo más enfermiza, pero sustentándose en una premisa de lo más realista. Porque lo que en ella ocurre, podría ocurrirle a cualquiera. Un matrimonio va a una casa apartada en el bosque, dispuestos a explorar nuevos horizontes sexuales que aviven la llama de la relación. Él propone un juego de sumisión que pasa por esposarla a ella. Pero tras un ataque al corazón de su cónyuge, ella queda esposada a esa cama, a expensas de que el tiempo dictamine su destino. Nadie pasará por allí para ayudarla. Está alejada del mundo, a solas con un cadáver y sus pensamientos. El suspense está servido.


Sobre este planteamiento, lo que tenemos es una historia que reincide en la idea de los miedos originados a temprana edad fruto de un trauma. Es decir, una idea recurrente en la obra de King que aquí no tiene forma de payaso, sino de todos esos hombres que han condicionado la vida de su protagonista. Un miedo que paraliza, que bloquea, y que es más importante que el hecho de salir con vida de esa cama reconvertida en inminente ataúd.

Y pese a la repetición en parte de la temática, que podría sonar a ya vista, y a la condición de telefilme en potencia que podría desprender un producto de estas características, especialmente dada su procedencia digital, Mike Flanagan logra un ejercicio interesante, vibrante e intrigante, que unifica a la perfección el mensaje que hay bajo su superficie con los momentos de angustia y desesperación que su protagonista vivirá a lo largo del metraje.


Un personaje principal encarnado con solvencia y convicción por una portentosa Carla Gugino, que ayuda a la credibilidad de lo que vemos en pantalla, por muy rocambolesco e insano que nos parezca. Suyo es buena parte del mérito de que “El juego de Gerald” funcione tan bien. Ella y el hecho de que es mejor no acercarse al film esperando encontrarse con un mero ejercicio de suspense. Hay mucho donde rascar en el relato, y la disección que propone Flanagan está a otro nivel. El de la parálisis emocional provocada por el miedo, que nos hace esposarnos a nosotros mismos. Un miedo que, en más de una ocasión, es más pequeño de lo que recordamos.

A favor: la solvencia de Carla Gugino ante la cámara, de Mike Flanagan tras ella, y del relato y el mensaje que cuenta
En contra: habrá quien acuda a ella esperando un mero ejercicio de suspense

Calificación ****
No se la pierda

lunes, 2 de octubre de 2017

LA CRÍTICA. It

Un monstruo viene a vernos
De todo el imaginario literario que Stephen King ha parido como fuente de inspiración en este casi medio siglo de profesión, quizá sea “It” el libro que mejor atesora y resume las pulsiones del escritor de Maine. Los miedos infantiles, la dolorosa transición de la infancia a la madurez, la pérdida de la inocencia de la manera más traumática posible… Podría decirse que es su obra definitiva a nivel temático, que no la mejor, dentro del género que le ha dado los mayores réditos en ventas.

En ese sentido, podría también asegurarse que Andy Muschietti ha hecho muy bien los deberes, y que está llamado por derecho propio a ser uno de los cineastas que mejor ha sabido entender la psicología tras las páginas de King. Su “It” constituye la adaptación definitiva que se ha hecho de una novela del maestro del terror a la pantalla grande. Muschietti ha conseguido abarcar como pocos el complejo universo de King, y su film se erige como una adaptación de la obra del escritor en general, y no solamente del libro que le da título.


Así, “It” no es únicamente una película de terror. Es una cinta sobre el terror, sobre los miedos de toda una etapa de nuestras vidas que, como adultos, seremos siempre incapaces de rememorar con detalle, por mucho que nos empeñemos en asegurar que recordamos nuestra infancia. El miedo encarnado por un malévolo payaso –formidable y aterrador Bill Skarsgard- y sus múltiples formas, el miedo que ejercen sobre nosotros nuestros propios familiares, el matón de la escuela, las amistades y alianzas rotas, la pérdida… Un miedo que su director acierta a retratar como si de un episodio de la serie “Pesadillas” se tratase, como si estuviéramos encerrados en una casa del terror. O incluso peor, en esa casa de Neibolt cuyas escenas constituyen de lo mejor y más escalofriante de todo el film.

Un relato sombrío sobre la muerte de la infancia, que exige del espectador precisamente volver la vista atrás, a los amores de verano montados en bicicletas, a la nostalgia de una época pasada dulce, pero tristemente dejada atrás. Un pacto con la infancia que nos permitirá disfrutar de su espléndido reparto de jóvenes actores, de la fantástica y tenebrosa atmósfera que ha conseguido Muschietti en cada escena, que si bien arrastra algunos escollos propios de los tiempos que corren –esos dichosos jump scares de los que tanto abusa- o del material original –las apariciones del payaso pueden hacerse repetitivas en su primer tramo-, sí que mejora algunos aspectos de éste –la escena de las diapositivas o el tramo final, de mayor contundencia-, a la par que sacrifica algunos detalles de la historia que podrían haberla enriquecido mucho más, como la historia del pueblo y sus habitantes y el papel de Pennywise en ella.


Pero en general, King puede estar más que contento. Pocas películas han logrado abarcar el ideario completo de su obra de esta manera, para recordarnos, una vez más, que los monstruos viven dentro de nosotros. Nos visitan, disfrutan viniendo a vernos y aterrorizándonos. Y como diría el propio autor, a veces ellos ganan. A veces.

A favor: lo bien que Muschietti ha sabido plasmar los miedos infantiles y la obra de King en general
En contra: que más de uno no se una al pacto de infancia que supone verla, el abuso de los jump scares

Calificación ****
No se la pierda

domingo, 1 de octubre de 2017

TAQUILLA USA. "It" recupera el podio, seguida de cerca por Tom Cruise

Fin de semana de nuevo flojo en la taquilla USA, una vez superado el huracán It, y a la espera de que la inminente “Blade Runner 2049” devuelva algo de vida a la cartelera.

Un huracán que se resiste, eso sí, a extinguirse. La adaptación de la novela de Stephen King alcanza de nuevo la cima y se va ya a los 292 millones de $, lo que la distancia un millón de convertirse en la cinta de terror más taquillera de la historia. Para mañana ya habrá superado a “The Sixth Sense”, aunque solo si no ajustamos el precio de la entrada a la inflación. A nivel mundial, 552 millones de $, aún con bastante cuerda para alcanzar incluso los 700 millones.

Ahora bien, ha estado a punto de no lograr volver a ser número uno. Tom Cruise y su American Made han llegado pisando fuerte, y aunque la cifra de entrada pueda parecer floja, 17 millones de $, se mueve dentro de las previsiones y en la línea habitual del intérprete, si bien no llega a cosechar los millones iniciales de las recientes “The Mummy” o “Jack Reacher 2”. No obstante, la ventaja de este film está en sus formidables críticas, que deberían darle cancha para acabar en torno a los 70 millones de $. Su hándicap, la poca repercusión que su estrella de cartel tiene hoy en día, y el hecho de que la carrera al Oscar no la tendrá demasiado en cuenta, por lo que en cuestión de semanas quedará relegada al olvido.

Y con todo, se convierte en el mejor estreno de elevada presencia del fin de semana. El thriller afroamericano Till Death Do Us Part no logra el éxito de otras propuestas similares recientes, mientras que la cinta de terror y ciencia-ficción Flatliners cosecha algunas de las peores críticas de los últimos tiempos. Esta última roza los 10 millones de $ en quinta plaza, habiendo costado el doble, mientras que la primera se conforma con 1,5 millones de $ en novena posición.

En los mantenimientos, el top 5 lo completan Kingsman: The Golden Circle, que demuestra que no seguirá la estela de su predecesora, pero que aún así se sitúa tan sólo un millón por debajo en diez días, con 66 millones de $ y unos aún tímidos 135 millones de $ en todo el globo; y The LEGO Ninjago Movie, que pese a las nefastas críticas y el mal boca a oreja se beneficia de ser la única cinta de animación relevante del momento, y eso la hace caer un buen 41% para irse a los 35 millones de $ en diez días. Un dato irrisorio.

Por último, tenemos los casos de Battle of Sexes y de Victoria and Abdul, que aumentan presencia en su segundo asalto y con ello suben por encima del 500%. La primera, una comedia must see de temporada de premios, obra de los responsables de “Little Miss Sunshine”, va directa al sexto puesto  con 4 millones de $, mientras que la segunda, una de esas cintas británicas que tan buen feeling tienen con el público, va al puesto 12 superando el millón de $.

Fuente: Box Office Mojo

miércoles, 27 de septiembre de 2017

EL CORTO CINÉFAGO. "Snow Steam Iron", de Zack Snyder

Cuando Zack Snyder anunció su salida de “Justice League” a raíz de una tragedia familiar, sus fans temieron que tardaría mucho tiempo en volver a salir ante la opinión pública. Por suerte para todos aquellos quienes adoran al cineasta, la espera ha acabado, y lo ha hecho en forma de cortometraje.


“¿Qué puedes con un presupuesto reducido, en un solo fin de semana y con tu talentosa familia y amigos como único medio?”, preguntaba el director hace poco más de una semana. La respuesta es “Snow Steam Iron”, un proyecto sorpresa en el que ha estado trabajando y que supone para él un nueva forma de expresión lejos de los grandes estudios. Una pieza de venganza de cuatro minutos que, para bien o para mal, es puro Zack Snyder. Sin diálogos. Solamente música y unas potentes imágenes. Que guste o no dependerá de cuánto aprecio se le tenga al responsable de “Batman v Superman”. Por nuestra parte, le adoramos. Bienvenido de vuelta, Zack.

domingo, 24 de septiembre de 2017

TAQUILLA USA. "Kingsman" vuelve a llenar de buenos modales la cartelera

Excelente fin de semana en la taquilla USA, superando el total obtenido hace un año, cuando “Sully” experimentaba un fuerte segundo fin de semana en el podio.

Esta vez, el número uno ha ido a parar a manos de una esperada secuela. Kingsman: The Golden Circle tenía como principal objetivo superar el dato de su predecesora, y aunque lo ha conseguido, ha sido por muy poco, y quizá el hype haya podido con ella durante los dos días siguientes. Sea como fuere, ha gustado al público, aunque no a la crítica, y amasa en tres días 39 millones de $. Ahora quedará por ver si aguanta lo suficiente como para irse por encima de los 128 millones de su predecesora, pero debería al menos superar los 100, y con esto y el mercado internacional contentar a Fox. Durante estos primeros días, el total acumulado en todo el globo es de unos positivos 100 millones de $, poco menos de lo que ha costado.

Los otros dos estrenos grandes del fin de semana se han estrellado en taquilla. En tercer lugar debuta The LEGO Ninjago Movie, que fracasa con unos lamentables 21 millones de $, un dato irrisorio para la franquicia LEGO de Warner. El público no se ha volcado con ella, ni la crítica, y será raro ver que llegue incluso a los 80 millones.

Pero más desastroso es lo de la producción de terror Friend Request. Malas reviews, malos comentarios, y solo 2,4 millones de $ en séptima plaza. Lo contrario que el drama con Jake Gyllenhaal Stronger, que pese a las potentes críticas solo ha logrado 1,7 millones de $ en novena posición, quizá por una desmedida presencia en salas de 574 pantallas.

Corren mejor suerte en formato limitado la animada Loving Vincent con 24.304$ en un solo cine; lo nuevo de los creadores de “Little Miss Sunshine” con Steve Carell y Emma Stone, Battle of Sexes, que se hace con 525.000$ en 21 salas; y el drama de época con Judi Dench Victoria and Abdul, que en cuatro cines ha recaudado 152.000$, lo que la convierte en la cinta con mejor promedio de la cartelera. Las tres, por cierto, bien recibidas por la crítica.

Y en los mantenimientos, destacar el fenómeno It, que en su tercer asalto sigue dando de qué hablar y desciende de nuevo suavemente hasta los 266 millones de $ en total, lo que la convierte desde ya, en el film de terror R más taquillero de la historia, sin ajustar el dato a la inflación y superando así a “El exorcista”. Además, roza ya los 500 millones de $ mundiales. Lo dicho, todo un fenómeno.

Fuente: Box Office Mojo

viernes, 22 de septiembre de 2017

LA CRÍTICA. Kingsman: El Círculo de Oro

Cowboys vs gentlemen

Hay una diferencia crucial entre la escena de apertura de "Kingsman: Servicio Secreto" y la de su inevitable secuela, algo que las hace distanciarse en tan sólo unos pocos segundos. Aquí ya no tenemos unos créditos a ritmo de Dire Straits, sino algo más convencional, más arquetípico y menos inspirado. Ya no se nos ofrece una suculenta carta de presentación del despiporre que veremos durante las restantes dos horas de metraje. En su lugar, una frenética, imposible, inverosímil incluso para una propuesta de estas características y pasada de rosca escena de persecución que deja claro que esta segunda parte es más grande, más cara, más aparatosa.

Pero eso, desgraciadamente, no quiere decir que vaya a ser mejor. Y ese aperitivo sí que nos adelanta, casi de manera inconsciente, que Matthew Vaughn ha preferido ofrecer más de lo mismo, pero amplificado. Sin más. Sin ese derroche de originalidad y carisma que brotaba en cada secuencia de su predecesora. "Kingsman: El Círculo de Oro" sacrifica la parte creativa por el espectáculo, por las escenas de acción con toneladas de efectos, basadas en repetir los esquemas que tan bien funcionaron en aquella apocalíptica matanza eclesiástica que se grabó a fuego en la memoria de los espectadores. Es como si ya hubiera quemado entonces todos los cartuchos que tenía, y hay muy poco que rascar en el universo creado por Mark Millar y Dave Gibbons.


Incluso su reparto, con la salvedad de un cameo que se lleva la cinta en cada aparición, está menos entregado al desenfreno. O será por culpa de un guión con un humor y discurso menos inteligentes -por su extrema evidencia- que por aquel entonces -ese presidente de Estados Unidos que ve en los yonquis a los nuevos inmigrantes a erradicar del país-, pero no es que su abultado plantel de nuevas estrellas aporten demasiado a hacer más destacable el conjunto, en especial una Julianne Moore cuyo rol y motivaciones están lejos del hilarante trabajo de Samuel L. Jackson en la anterior.

Así se mueve esta descafeinada segunda parte, entre la repetición de la fórmula del éxito y la falta de ideas, algo impropio de un cineasta tan imaginativo como Vaughn, capaz de sacar filo a cualquier adaptación del cómic a la gran pantalla. Ésta, en comparación con el resto de su filmografía, podría ser su obra menos afortunada, pero no por ello estamos ante una mala película. Porque "Kingsman: El Círculo de Oro" sigue siendo un entretenimiento por encima de la media hollywoodiense, aunque quede como un divertimento nada memorable. Lamentablemente, el espectáculo hollywoodiense se ha impuesto sobre la creatividad british. Los cowboys han podido esta vez con los gentlemen. El mascar tabaco ha acabado con los buenos modales.



A favor: que entretiene, y un cameo que se lleva la cinta
En contra: su falta de originalidad y creatividad

Calificación **
Se deja ver

domingo, 17 de septiembre de 2017

TAQUILLA USA. "It" sigue aterrorizando a las masas, por encima de "mother!"

Fin de semana positivo para la taquilla USA, pero todo gracias a un solo film que aglutina casi el 60% de los ingresos totales, convertida en la cinta del momento y barriendo a dos estrenos que se han quedado a medio gas.

Tras su formidable estreno hace diez días, y tras batir algún que otro récord, It hace frente a un estupendo segundo fin de semana, convertida en la reina de la cartelera y cediendo un excelente 51% para amasar en estas dos primeras semanas en cartel 218 millones de $. Un dato de lo más positivo que invita a aumentar aún más si cabe la previsión final en torno a ella. A estas alturas, raro sería que no acabase en torno a los 350 millones de $. En menos de una semana desbancará a “The Exorcist” como film más taquillero de la historia, aunque solo si no ajustamos el dato de esta última a la inflación. En todo el mundo, nada de qué quejarse. Se acerca a los 400 millones de $ y su horizonte aún se atisba lejano.

La cara amarga la ponen los dos estrenos grandes del fin de semana, que no acaban de encajar. American Assassin, la cinta de acción y aventura con Taylor Kitsch y Michael Keaton debuta dentro de las expectativas, sin sorprender pero sin quedarse corta en vista de sus malas críticas y poca visibilidad. El problema está en si será capaz de rentabilizar su modesto presupuesto de 33 millones de $.

Sin embargo, peor es el caso de mother! Lo nuevo de Darren Aronofsky ha convencido a la crítica, pero sin emociones, pero es con el público con quienes no acaba de congeniar. Comentarios dispares para una cinta que se ha mal vendido como un must see comercial por su tono, reparto y director, y que se conforma con unos muy débiles 7,5 millones de $. En este caso sí que será difícil rentabilizar los 30 millones de $ que ha costado.

Home Again y The Hitman´s Bodyguard completan el top 5, la primera con 17 millones de $ en diez días, y la segunda convertida en todo un éxito sorpresa con 70 millones de $. La primera, pese a superar ya los 12 millones de $ que ha costado, no se convertirá en uno de los títulos más taquilleros de la carrera de Reese Witherspoon.

En el ámbito limitado nos encontramos con el formidable estreno de la nueva comedia R de Ben Stiller, Brad´s Status, que en cuatro salas ha logrado 100.179$, y con ello la mejor media por copia de toda la cartelera. Además, la crítica se ha volcado con ella, por lo que su recorrido, aunque no vaya destinado a amasar millones en taquilla, debería ser exitoso.

Fuente: Box Office Mojo

viernes, 15 de septiembre de 2017

LA CRÍTICA. Barry Seal: El traficante

La era de los inconscientes
Barry Seal era un adicto a las emociones fuertes. Su vida a los mandos de un avión de pasajeros de una gran aerolínea se le quedaba corta, no le proporcionaba la dosis de adrenalina que necesitaba. Pero ante todo, Seal era un inconsciente, un imprudente que creía controlar todo aquello en lo que se metía, sin querer ver el riesgo que comportaba, centrado únicamente en cumplir el tan ansiado sueño americano. Lo mismo se convertía en mula aérea del cártel colombiano de Pablo Escobar, que hacía las veces de agente doble para la CIA en el conflicto Irán-Contra, mientras amasaba incontables sumas de dinero que no sabía dónde almacenar.

“Barry Seal: El traficante” –otro desatino en cuanto a traducción de títulos- no es un biopic. No le interesa contar con detalles la vida de su oportunista protagonista. Su objetivo es retratar una época, un estilo de vida, un país y una política, cuyas consecuencias seguimos sufriendo hoy en día. Una crónica hecha en Hollywood, pero que parece querer desmarcarse de ella, sobre los excesos de una agencia y de toda una nación que, al igual que su personaje principal, creía saber lo que hacía. Es decir, ésta es la historia de una era y de toda una sociedad de inconscientes, de las meteduras de pata de la política exterior estadounidense, no muy alejada de la de ese tan odiado señor que hoy en día se sienta en el Despacho Oval.


Y aunque pueda parecer exagerado el vertiginoso y dopado ritmo que Doug Liman imprime a la cinta, no se le ocurre a quien esto escribe una mejor manera de contar esta historia. Sus excesos narrativos acaban convirtiendo a este film en un ejercicio de estilo que consigue desmarcarse de la línea habitual de este tipo de productos. Es como si Michael Moore hubiera rodado un documental con actores, y que el resultado hubiera sido tan desconcertante y anacrónico como escuchar a la Royal Philarmonic Orchestra versionar música clásica en clave disco.


Selección musical, montaje, guión, puesta en escena… Todos sus aspectos ayudan a convertir a esta película en un entretenimiento didáctico y atractivo, que por supuesto no deja de ser un vehículo de lucimiento para su actor protagonista. Y es aquí donde consigue otro de sus grandes hitos. A Tom Cruise le viene el papel como anillo al dedo, y consigue quitarse esa espina clavada tras algunos trabajos recientes no demasiado afortunados. Una de las mejores interpretaciones del intérprete de los últimos años, y uno de los mejores trabajos de su director. Toda una patada en el culo a un sistema siempre corrupto, dominado por ilusos, y por el que pagan los ciegos corderos, que no somos otros que todos los demás. Y no deja de ser un film oportunista por la era en la que nos encontramos. Pero pocas veces el oportunismo ha sido tan bienvenido y ha estado tan bien servido.

A favor: la forma de narrar la historia, y un Tom Cruise en estado de gracia
En contra: que a algunos les puedan su oportunismo y sus excesos narrativos

Calificación ****
No se la pierda

domingo, 10 de septiembre de 2017

TAQUILLA USA. "It" devora todo a su paso, y llega con récords bajo el brazo

La taquilla USA necesitaba un empujón, después de presenciar los dos peores fines de semana de su historia en los últimos 15 años. Y lo que nadie esperaba es que dicho empujón llegase de la mano de un film de terror.

Había un enorme fanbase, el hype estaba por las nubes, y las recientes críticas positivas no habían hecho más que acrecentarlo. It, la nueva adaptación de la novela de Stephen King, llega devorando todo a su paso como un auténtico must see, entrando dentro de lo esperado con 117 millones de $. Pero además, con varios récords bajo el brazo. Por ejemplo, se ha erigido como el mejor estreno del mes de septiembre de la historia, superando a “Hotel Transylvania 2”, y como mejor dato de apertura del otoño, doblando el de “Gravity”, así como el de mejor estreno R de la historia, podio que arrebata a “Logan”.

Ante este comienzo, la pregunta es hasta dónde llegará, y lo que se espera de ella es que se convierta en la cinta de terror más taquillera de la historia, un honor del que presume “The Sixth Sense”, o que por lo menos desbanque a “El exorcista” como película de terror R más exitosa de la historia.
A nivel mundial, la cinta de Andrés Muschietti ha logrado en tres días 179 millones de $, siendo el Reino Unido el país donde más recaudación ha obtenido. Y ojo, que ya en su primer día se convertía en rentable, dado su modesto presupuesto de 35 millones de $.

Más allá de este fenómeno, poco que destacar de una taquilla hasta ahora moribunda. La comedia romántica con Reese Witherspoon Home Again no acaba de despegar y se conforma con entrar en segundo puesto con 9 millones de $. El top 5 lo completan: The Hitman´s Bodyguard, que lleva semanas aprovechando el vacío existente para dominar el box office y rascar millones, llegando ya a unos excelentes 64 millones de $; Annabelle: Creation, que pese a la presencia del monstruo de King desciende por debajo del 50%, demostrando que ha gustado al gran público, y se va ya a los 96 millones de $, además de acumular nada más y nada menos que 280 millones de $ en todo el mundo; y el drama con Jeremz Renner y Elizabeth Olsen Wind River, que ha ido escalando posiciones y en su sexto fin de semana ya atesora 25 millones de $, el doble de lo que ha costado.

Fuente: Box Office Mojo

viernes, 8 de septiembre de 2017

LA CRÍTICA. Llega de noche

En el fin del mundo
El cine de terror, como los fantasmas de Guillermo del Toro en “El espinazo del diablo”, es un evento condenado a repetirse una y otra vez, a reformular viejas constantes y clichés en una mezcolanza que puede hacer parecer a las nuevas propuestas originales y rompedoras.

Esta constante universal cinematográfica, aceptada y digerida por los fans del género como imprescindible y casi inevitable, no es nada en comparación con la tendencia actual de vender los productos como algo que no son. Filmes como “Get Out”, “The Witch” o “Babadook” son buena prueba de ello, de títulos promocionados como novedosos y transgresores, pero además como cine de terror más convencional, algo que desde luego no constituyen. El que se acerca a ellas como el que se aproxima a “The Conjuring” comete un grave error, para entendernos.

 “Llega de noche”, segundo largo escrito y dirigido por Trey Edward Shults, es quizá el caso más extremo de esta publicidad peligrosa que nos hemos podido encontrar en los últimos tiempos. Porque si bien, pese a quien le pese, los casos expuestos anteriormente corresponden al cine de terror, por mucho que sus detractores aseguren que no debido a unas falsas expectativas no cubiertas, en el que nos ocupa la línea que transita va más enfocada hacia el drama y thriller rurales con leves tintes post apocalípticos, muy en la línea de “Infected” o “The Road”.


Y es una lástima que más de un espectador se sienta defraudado si se deja llevar por sus tráilers o por lo que se comenta en las redes sobre ella, porque no podrá disfrutar del tempo que el director imprime a la narración, entre tenso y pausado, de su uso de los sonidos y la banda sonora para crear ambiente, de la atmósfera opresiva que encierra un relato cuyo guión vale más por lo que no dice que por lo que realmente cuenta, del inteligente uso de un sencillo recurso cinematográfico que obliga a reflexionar sobre su desarrollo y en especial sobre su desenlace, y de un reparto plenamente convincente en el que destacan ese todoterreno llamado Joel Edgerton y el joven Kelvin Harrison Jr., auténtico motor de la trama.


Pero sobre todo, porque no podrá disfrutar del verdadero leit motiv de la película, que no es otro que ofrecer un retrato de esa especie tan temerosa de lo desconocido, tan proclive a crear barreras ante lo que viene de fuera. Ante todo aquello que no solamente llega de noche, sino que intenta refugiarse y sobrevivir en el fin del mundo.

A favor: su inteligente narrativa, su ambigüedad y su discurso
En contra: que haya quien se acerque a ella esperando un film de terror convencional

Calificación ***1/2
Merece mucho la pena

lunes, 31 de julio de 2017

LA CRÍTICA. Dunkerque

El infalible pulso del relojero
Siempre se ha dicho de Stanley Kubrick que era un director frío, en el sentido de que no retrataba emociones, sino al ser humano desde una distancia prudente, sin tomar parte en sus actos ni juzgarle. También frío en el sentido de que era un cineasta meticuloso, calculador, provisto de una capacidad matemática para dibujar planos en su mente y luego convertirlos en obras de arte en celuloide.

Por supuesto, Christopher Nolan no es Stanley Kubrick, por mucho que más de uno se empeñe en establecer comparativas. Nolan –pero no tanto Chris, sino su hermano Jonathan- es mucho más explicativo en sus guiones, hace mayores concesiones hacia el espectador pese a la complejidad con que se presentan sus tramas. Y Nolan no ha inventado el cine, como tampoco lo hizo Kubrick, pero sí es cierto que este último ayudó con toda su filmografía, repleta de obras maestras, a escribir una página personal dentro del séptimo arte, una que nadie había escrito hasta entonces.


El tiempo dirá qué sitio merece el director de “Memento” en esto de contar historias en imágenes, pero sí que podría decirse que con “Dunkerque” está más cerca del responsable de “La naranja mecánica” de lo que lo ha estado nunca. Porque Nolan es como un relojero. Preciso, calculador, milimétrico en la concepción de sus planos, en la puesta en escena, en los actos de unos personajes a los que no sentencia ni respalda. No hace prisioneros. No le interesa mostrar al enemigo. Ni siquiera hay sangre. Solamente hay hombres tratando de sobrevivir, con los minutos contados.


El tiempo es la mejor arma de “Dunkerque”. El director cuenta una historia de lo más sencilla con una estructura de lo más compleja, haciendo que las horas duren días, que los días duren semanas. Que el espectador sienta el desasosiego y la tensión del campo de batalla. Que cuente el tiempo como lo harían los soldados en esa playa de la que es imposible escapar, que sienta la amenaza del sonido de los aviones enemigos acercándose desde lo lejos, que surque tierra, mar y aire sin apenas un momento para la esperanza.

No, señores. Nolan no ha inventado esto del cine, pero bien que maneja los recursos cinematográficos como pocos, y éste es su mejor trabajo de dirección hasta ahora. Bien que sabe medir los tiempos de la excelente partitura de Hans Zimmer, bien que sabe alejarse de su formidable elenco de actores para que empaticemos con ellos lo justo como para no llegar a sentir que son los héroes de la historia, bien que maneja la puesta en escena, el sonido y la fotografía para meternos de lleno en la batalla, para que sintamos el vértigo del fuego aéreo enemigo, para que olamos el crudo y la brisa marina que rodea a un barco que naufraga, para que mordamos la arena de esa maldita playa.


Y por supuesto, no habrá inventado esto del cine bélico, pero con “Dunkerque” trasciende el género para llevarlo más allá, usándolo como excusa para abordar otro más grande. Esto viene a ser para el bélico lo que “El caballero oscuro” para el cine de superhéroes, un thriller repleto de suspense y tensión fabricado con el infalible pulso de uno de los mejores relojeros cinematográficos de lo que llevamos de siglo. 

A favor: su estructura temporal, y que es el trabajo más impecable de Nolan a nivel de dirección
En contra: su extrema frialdad, que puede dejar fuera de juego a más de uno

Calificación ****1/2
No se la pierda
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...